La Conciencia

 

 

Mucho se discute sobre la naturaleza de la conciencia. Hay quienes demuestran que la misma se localiza en algún lugar del cerebro, o bien que se trataría de la manifestación de una actividad cerebral coordinada en conjunto por parte de las neuronas. La ciencia propone, de hecho, que es fundamental el rol del hipotálamo, que sería el dispositivo biológico que reúne las experiencias y las manda a la corteza para ser procesadas. Allí coordina las actividades centrales el Espíritu.

 

Quiero citar a dos científicos: el Dr. Hameroff, médico, y el Dr. Sir Roger Penrose, físico matemático que trabajó con Hawking. Ellos proponen una teoría que se llama Reducción Objetiva Orquestada, y versa sobre ser la conciencia de naturaleza cuántica, más bien inmortal y pre existente al cuerpo físico. Hameoff afirma que la conciencia podría existir bien desde el Big Bang, y que luego de morir la persona la misma retorna al universo.

 

Esta propuesta es muy interesante, pues desde muchas religiones y creencias se propone que el hombre tiene un Espíritu Inmortal. Los científicos citados coinciden de alguna manera en este punto, y afirman que los microtúbulos del cerebro actuarían como resonadores de algo que acontece a nivel de gravedad cuántica.

 

Mi propuesta es que en realidad la conciencia básica de las personas es no solo inmortal, sino de una naturaleza SUBCUÁNTICA, es decir, estaría conformada por un tejido existencial que es superior en nivel a la materia, el espacio y el tiempo; de allí que el Espíritu pueda conectarse por medio del cuerpo con la materia, y lograr cosas asombrosas. Existirían pues niveles de la conciencia misma, en donde se deben tener en cuenta capas de naturaleza material, con sede en el cerebro, y que nos ayudan a percibir el universo. No podemos negar esta realidad, y para las personas no entrenadas la memoria y aptitud cerebral se perdería con la muerte física, ese es el resultado temporal de una creación fallida del hombre, la cual pronto se superará, reprogramando el ADN humano.

 

Ahora bien, esa conciencia existiría pues fuera del tejido existencial del universo físico, pues pertenece a un mundo diferente, fuera de este universo, y por supuesto anterior al Big Bang, o mejor dicho, fuera del mismo. Por razones del accionar de Jehová, habrían los Espíritus quedado convictos en la Tierra, y bien podrían haber experimentado existencia material varias veces en este mundo, así también - como no - antes de ser apresados, de otros. La Tierra ha sido sede de la encarnación de Espíritus de muy diversos lugares del Cosmos, no siempre buenos, solo que en esta Kali Yuga, o era de oscuridad la noción de Inmortalidad del Espíritu ha quedado olvidada, como predijo oportunamente la profecía de Toth.

 

"El conocimiento del espíritu inmortal será ridiculizado y negado."

Profecía de Toth

 

También propongo que nuestro ser espiritual es en realidad de una complexión no solo subcuántica, sino de hiperdensidad, es decir, no estaríamos formados por la débil materia que en realidad es más vacía de lo que suponemos. De allí que inclusive se llega a proponer en el esoterismo que es el mundo espiritual el que da origen al físico, y no al revés. Eso es cierto. No solo eso, sino que la conciencia cambia el proceder a nivel cuántico. Eso es lo que muestra el experimento de la doble rendija.

 

Cuando una persona muere, pues, desencarna, y si no ha sido adecuadamente liberado permanece atrapado en el plano astral hasta que Jehová y sus Arcontes la hacen encarnar de nuevo en otro cuerpo, para pagar por un llamado "karma", que nos más que un invento de estas corruptas jerarquías para hacernos sentir culpables y provocar un eterno retorno.

 

El universo es nuestro lugar de orígen, y muchos Espíritus hemos encarnado voluntariamente procedentes de estos lugares, de manera de contribuir a la difusión del mensaje de liberación, que es el conocimiento de la verdad. Y la verdad es que la mayoría son esclavos en esta tierra, por ignorancia, y tomando conciencia de su situación es que se puede retornar a tan digno lugar. Los gnósticos comparten también esta visión, aunque no concuerdan en un sentido más ortodoxo en que el universo es creación del Dios Verdadero o Incognocible, sino que opinan que Jehová ha creado todo el universo.

 

Una vez libre, la conciencia es dueña de encarnar o seguir experimentando estados existenciales enriquecedores, en muchísimos lugares, tal es que solo por el momento podemos soñar con ellos. La Tierra será una alternativa, no una obligación.

 

Leonardo

 

 

 

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