Hacia una cosmogonía

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por Leonardo Betetto

 

Muchos no advierten que en realidad el lugar donde estamos apoyados es un espacio vacío en gran parte. La materia está formada por átomos, pero el átomo es en su mayor parte algo vacío. Los electrones, protones y neutrones ocupan una pequeñísima parte del átomo. Luego a su vez las partículas elementales están formadas por otras partículas elementales llamadas quarks, y esos quarks en diminutas cuerdas que vibran en 11 dimensiones.

 

De modo que aquí vemos tres grandes realidades:

 

1. Existirían más de tres dimensiones.

 

2. La densidad energética de la materia es bastante baja, a pesar de las apariencias.

 

3. Con una porción de energía hiperdensa podemos crear uno o muchos universos; es decir, un multiverso.

 

De hecho, el mismo espacio y tiempo también se comportan en forma inestable en la medida de la velocidad relativa. Por ejemplo, un objeto que se mueve  disminuye su longitud en la dirección del movimiento, aumenta su masa, y el tiempo es más lento. Es como si el espacio 4D transfiriera su energía al objeto que se mueve. Es decir, todos son cuerdas de energía que vibran. Las partículas son cuerdas de energía. A mayor velocidad, la partícula absorve energía del espacio, y el tiempo disminuye su velocidad en relación a un observador en reposo.

 

Es probable que una partícula esté aferrada de alguna forma a cada plano, o bien es probable que no se aferre a ninguno, y de ese modo queda en un estado de adimensionalidad, lo que se suele llamar como: sopa cuántica. En otras palabras, el espacio sería un reticulado de cuerdas de una dimensión, y luego las dimensiones se van plegando sobre si mismas originando un hiperespacio. Esto también se puede explicar diciendo que hay branas, donde tenemos 1-brana, 2-brana, etc. El espacio-tiempo de nuestra percepción inmediata es una 4-brana: alto, ancho, largo y tiempo.

 

Por tanto, existió un Big Bang, donde desde un diminuto punto similar a un electrón se generó el universo, pues es de muy baja densidad, y de una partícula de energía hiperdensa puedo armar un universo de once dimensiones con cuerdas de una dimensión. 

 

De alguna manera tenían razón los religiosos hindúes, que dicen que vivimos en una ilusión. Es muy cierto, pues el universo (y quizás otros) es una construcción holográfica cuántica 11D basadas en resumidas cuentas en una ínfima porción de energía pura. Algo así como una simulación. Existen hipótesis que afirman que el multiverso es una gran simulación... Quién sabe... Es a este nivel cuántico donde podemos llegar a inferir un universo también binario, es decir, armado a partir de dos estados posibles, así como la memoria de las computadoras.

 

¿Dónde estarían las otras dimensiones? ¿Dónde están las realidades alternativas? 

 

Están enrolladas en el mismo lugar. Este universo es alto, ancho y largo; la relación entre ellas es de continuidad. Luego la cuarta dimensión son las distintas instancias de ese mismo universo a través de la cuarta dimensión espacial, y para ello el mismo universo se replica como un rollo, o de otras formas. De esa manera toda la línea de tiempo, sus fotogramas están todos ya definidos desde el inicio hasta el fin. Un fotograma de otro se diferenciaría en una fluctuación cuántica; en este caso hay entre ellos una relación de causalidad. 

 

Es como una película donde cada fotograma es un universo estático, y luego vamos pasando por los fotogramas o distintos universos que componen la realidad en cuatro dimensiones, o 4-brana. Cada fotograma en realidad sería una instancia del universo, sus tres dimensiones, divididos en una cantidad muy ínfima de tiempo cada uno. Una cantidad de tiempo que no puede a su vez subdivirirse más. Existiría pues una unidad elemental de tiempo absoluto.

 

¿Podríamos calcular de cuántos fotogramas se compone esta realidad o 4-brana? Bueno podemos hacer un intento. Para ello tomaremos como unidad mínima del espacio y tiempo la Longitud Plank, que es de 10 a la -35 metros. Si tomamos la velocidad de la luz que es de 300 millones de metros por segundo, y la dividimos por el otro número, nos queda:

 

3 x 10 a la 8 metros dividido 1 x 10 a la menos 35 metros = 3 x 10 a la 27 fotogramas

 

Es decir 3.000.000.000.000.000.000.000.000.000 de fotogramas = tres mil cuatrillones de fotogramas por segundo.

 

El tiempo en realidad es un viaje por la cuarta dimensión a la velocidad de la luz, la cual es una constante en esta realidad. Por ello al aumentar nuestra velocidad, la de la línea de tiempo debe disminuir, y por tanto el tiempo se hace más lento. Por lo menos ésto último hay fórmulas matemáticas que lo describen. Es decir, nuestro paso por la cuarta dimensión tendría una velocidad variable, a diferencia de la luz, que es siempre de 300.000 kilómetros por segundo. Cuando estamos en reposo, la velocidad de la línea de tiempo sería de 300.000 km/s, pero al movernos esa velocidad baja, con el fin de que la velocidad relativa no se exceda. 

 

Luego tendríamos en el otro plano una réplica de las distintas realidades a través de la quinta dimensión, entre las cuales habría una relación de paralelismo. Luego a su vez esta quinta dimensión, rotar sobre un centro para definir la sexta, y así sucesivamente hasta la decimoprimera. Al rotar cada dimensión se convierte en una hiperesfera (la X-brana) que contiene a las otras dimensiones.

 

El tiempo por tanto sería una proyección creada al cursar o recorrer los distintos fotogramas que componene el increíblemente grande universo. Para encontrar otra realidad no hace falta salirse de este universo yendo hacia los límites, sino el sencillamente moverse por la quinta dimensión, la sexta, etc.

 

Un viajero de la quinta dimensión se mueve por las distintas realidades paralelas, las cuales difieren en su conformación en una sola fluctuación cuántica. Así para definir la cuarta y quinta dimensiones necesitamos una cantidad casi infinita de fotogramas, o instancias cuánticas.

 

Existirían tantas realidades posibles, o fotogramas posibles como las casi infinitas posibilidades de combinación que hay entre las diferentes fluctuaciones cuánticas a lo largo del universo 11-brana. Un número inconmesurablemente grande. Nosotros estaríamos en una combinación que tiene sentido, por eso este plano ha de alguna manera evolucionado; inclusive conservando vida en él.

 

Gracias por tu lectura.