Hacia una cosmogonía

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por Leonardo Betetto

 

Saludos. Antes que nada voy a hacer una aclaración, sobre ciertos comentarios de gente católica sobre el tema de los viajes astrales, los cuales están relacionados con una cosmogonía, pues implica que existen muchas dimensiones existenciales distintas de las dimensiones físicas habituales.

 

En cierta ocasión un católico empezó subestimando el tema diciendo que habían hecho un estudio sobre gente que está en una experiencia astral, y veían cambios en la actividad cerebral, y de esa manera pretendía este católico relegar la experiencia astral a una realidad meramente física, y allí terminaría el asunto. En cierto sentido, al parecer pretendía poner la experiencia como un fenómeno hasta ilusorio. Luego se afanaba enormemente de citar “lo que dice la Iglesia” al respecto, lo cual era más o menos parecido, y de esa manera cerraba el tema.

 

Bueno… Varias cositas, en primer lugar el católico en general y la Iglesia Católica subestiman o bien demonizan todo lo que no pueden controlar. Seguramente como las experiencias astrales son experiencias sobrenaturales, y no recurrimos a la Iglesia para hacerlas, y para experimentar en ellas, entonces ellos dicen esas cosas sobre el tema tratando de ponerlas en menos y de ese modo difamar su manifestación. Bueno… Malas noticias para los católicos y su famosa Iglesia, pues las experiencias astrales muestran a los que las tenemos que existen otras dimensiones de la existencia, donde interactuamos con otros seres, y tenemos experiencias extrasensoriales, y hasta de aprendizaje, y visiones etéricas. Esto, una vez más lamento mucho que sea así, pero podemos hacerlo independientemente de lo que diga o haga la famosa Iglesia Católica, la cual tiene un importantísimo poder sobre millones y millones de personas, y por supuesto todo lo que hace está orientado a que se sometan a ella y dependan de ella.

 

Si vamos al caso, después de todo, la experiencia religiosa también puede ser monitoreada científicamente en el cerebro, de modo que lo que dice nuestra famosa Iglesia Católica no es más que un mero tecnicismo y redundancia obvia, cargada de deseos de poder y de dominación, como han hecho ya con nuestros ancestros en adelante durante milenios, y quizás muchos de ellos inclusive hasta fueron asesinados por ella misma.

 

Otra cosa que quisiera proponer en este escrito es el tema de la densidad de los planos existenciales, que los más elevados son en realidad de mayor densidad.

 

Según se ha propagado endémicamente sobre la internet y fuera de internet, los planos sutiles de la existencia son los de mayor vibración, y luego los planos físicos son de mayor densidad, supuestamente.

 

¿Y por qué de mayor densidad, porque así los percibimos? 

 

Muchos no advierten que en realidad el lugar donde estamos apoyados es un espacio vacío en gran parte. La materia está formada por átomos, pero el átomo es en su mayor parte algo vacío. Los electrones, protones y neutrones ocupan una pequeñísima parte del átomo. Luego a su vez las partículas elementales están formadas por otras partículas elementales llamadas quarks, y esos quarks serían diminutas cuerdas que vibran en 11 dimensiones. De modo que aquí vemos tres grandes realidades:

 

1. Existen más de cuatro dimensiones (espacio-tiempo)

 

2. La densidad energética de la materia es bastante baja, a pesar de las apariencias.

 

3. Con una porción de energía podemos crear uno o muchos universos.

 

De hecho, el mismo espacio tiempo también se comporta en forma inestable en la medida de la velocidad relativa. Por ejemplo, un objeto que se mueve a velocidades cercanas a la de la luz disminuye su longitud en la dirección del movimiento, aumenta su masa, y el tiempo es más lento. Es como si el espacio - tiempo transfiriera su energía al objeto que se mueve. Es decir, todos son cuerdas de energía que vibran. Las partículas son cuerdas de energía. Es probable que una partícula esté aferrada de alguna forma a cada plano, o bien es probable que no se aferre a ninguno, y de ese modo queda en un estado de adimensionalidad.

 

Mi postura es que el espíritu es de una densidad total superdensa, y además proviene de un sitio (por así decirlo) que no tiene dimensiones. Por mera curiosidad de experimentar es que nos hemos aferrado a las dimensiones, y de allí nuestra consiguiente dependencia de ellas. Es por ello que hay personas que viven la realidad física y otras la espiritual. Contra más espirituales somos, más nos acercamos a la densidad total o real existencia, contrario a lo que piensan las personas fisicalistas, de que nosotros los espirituales nos alejamos de la realidad. Los seres humanos tenemos esa posibilidad de en muchos casos optar. El ser en esta creación espectadores que están de paso, algo más parecido a lo que propone el Cristianismo.

 

El mundo físico y el dimensional en general tiene al espíritu aferrado a la experiencia, y de ese modo pasaríamos de una experiencia a otra en muchos cuerpos, universos y planos existenciales. Algo muy motivante desde cierta óptica. Las ideas salvacionistas serían una creación humana meramente. El hombre, por no poder explicar adecuadamente la dualidad del bien y del mal, sugiere que nos tenemos que salvar de algo siempre: del infierno, del mundo, del Demiurgo, del Diablo, del mal, etc.

 

La razón por la cual no recordamos vidas en otros planos es porque en principio no se podría transferir información entre uno y otro. 

 

Por tanto existió un Big Bang, donde desde un diminuto punto similar a un electrón se generó el universo físico, pues es de muy baja densidad, y de una partícula de dos dimensiones puedo armar un universo de cuatro dimensiones con cuerdas de 1 dimensión. Es decir, tenían razón los religiosos hindúes, que dicen que vivimos en una ilusión. Es muy cierto, pues el universo físico es una construcción holográfica 4D basadas en resumidas cuentas en una ínfima porción de materia de mayores dimensiones, o bien de un punto infinitesimal de energía superdensa. Algo así como una simulación. Existen hipótesis que afirman que el universo es una simulación llevada adelante por alguna máquina, o similar... Quién sabe...

 

Nuestro Espíritu bien podría ser de esa energía superdensa. Quizás con la muerte pasamos a estar conscientes en otras dimensiones, y por el conocimiento y la meditación pasamos a otros planos.

 

Gracias por tu lectura.