El malvado Jehová

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por Leonardo Betetto

 

Apenas una lectura objetiva de la Biblia, y empezamos a advertir cosas que con la lente del judeocristianismo no veíamos. Jehová es el llamado por los gnósticos Demiurgo, que en griego quiere decir "creador". 

 

El orígen de Jehová lo vemos en la antigua Mesopotamia, la cultura sumeria, donde existió un panteón. El Dios del Cielo fue un tal Anu, padre de los dioses. Pasó luego a ser EL en el panteón cananeo, y Jehová finalmente para los hebreos. De hecho, el dios del Antiguo Testamento, Jehová o Yahvé, difiere bastante del planteado por el Nuevo Testamento.

 

¿Por qué malvado? Tan merecido apelativo no le queda mejor que a Jehová, pues se hace eco de una severidad, maldad, y deseos de matar enfermizos. Tenemos testimonio en todo el Antiguo Testamento de esa actitud de su parte. Como pretende estar más allá del bien y del mal, muchos no advertíamos tal situación, o bien le buscábamos excusas; pero la verdad es que no la tiene.

 

También hace repetir una y otra vez que fuera de él no hay dios, lo cual muestra que en realidad es un ser producto del universo, que tiene inseguridades. Un ser que sabe que es el Único Dios no está repitiendolo todo el tiempo. Tampoco se hace dar culto, pues un ser tan grande no necesitaría eventualmente tal vanidad. 

 

Veamos algunas de la situaciones donde Jehová es imperfecto, violento, y exageradamente severo:

 

1. En una oportunidad, tras sacar a su pueblo de Egipto, Jehová le propone a Moisés destruir al pueblo de Israel, y levantar descendencia a partir de él, situación a la cual se sobrepone Moisés y le dice que no lo haga, persuadiéndolo (Éxodo 32:10). ¿Qué acaso Moisés puede tomar una decisión más perfecta que Jehová? Al parecer sí.

 

2. Jehová se opone terminántemente al cultivo del opus magnum, la serpiente de la kundalini, el reavivamiento del Qi o fuego yóguico. Lo advertimos en la alegoría de la Torre de Babel, cuando el pueblo había empezado a cultivar los grandes misterios; entonces ordena descender con sus ángeles y confundir la lengua de los que allí se encontraban. La misma actitud tuvo en el principio cuando Adán y Eva consumieron del fruto que no les permitía, y la Serpiente iluminadora los ayudó a despertar.

 

3. En la entrega de su famosa Torah o Ley, prescribe que la pena por un jóven que sea rebelde es apedrarlo toda la congregación hasta que muera.

 

¡Pero que psicología la de Jehová!

 

4. En cierta circunstancia en que un jóven israelita estaba dando culto a otra deidad, resulta que Fines lo mata, entonces Jehová pacta con Fines y su descendencia sacerdocio perpetuo.

 

5. El predilecto de todos los tiempos de Jehová, que fue el rey David, mata a su soldado para quedarse con su esposa. Entonces Jehová perdona a David, y en su lugar mata al hijo que nació entre él y la mujer, alegando Jehová que David lo había difamado...

 

¿Se ve la actitud? Resulta que Jehová repite todo el tiempo que odia al asesino, pero él ha resultado ser un asesino injusto, y encima que cuida las apariencias, pues el castigo hacia David fue matar a su inocente hijo, y todo por la difamación hacia su "divina persona". Miren, la verdad no existen palabras para definir la maldad de la que se hace Jehová, algo infinitamente malvado, sin duda.

 

6. Como si lo expuesto no redefiniera los límites de la maldad, Jehová había maldecido a Israel por quebrantar el juramento hacia los gabaonitas de no matar a ninguno. Entonces David pregunta a los gabaonitas qué requierían para bendecir a Israel, a lo que David cede en entregarles siete hijos de Saúl para ser ahorcados delante de Jehová. Entonces luego de eso fue propicio a Israel.

 

¡Jehová aceptó el sacrificio de estos siete inocentes!

 

Luego en la Biblia encontramos palabras supuestamente del mismo Jehová, donde resulta ser que en definitiva él no necesita sacrificios, pues suyo es el mundo y su plenitud... ¿¡Pero en qué quedamos!? Resulta que no necesita sacrificios pero acepta el sacrificio de humanos inocentes. ¿Tan poco vale la vida humana para Jehová? A la vista está que vale muy poco, o vale siempre y cuando sea entre personas, pero cuando de él se trata parece que la desprecia. 

 

Encima que de por sí la religión es una institución de ignorancia, contradicción, miedo y subjetividad, resulta que Jehová mismo es una deidad que institucionaliza y espiritualiza la violencia, el miedo y la depravación extremas.

 

¡Nadie puede ser más perverso que el que se mete con los niños!

 

7. Citaré otra situación más, y es el de la pena de muerte. Jehová mata a las personas por ser de una sexualidad que según él no es digna, como el homosexualismo, la zoofilia y el adulterio. 

 

¡Pero si él mismo - supuestamente - creó así a la gente, cómo va a terminar matando a quienes practican tales cosas!

 

Bueno, estos siete puntos deberían servir para meditar un poco más sobre la supuesta condición de único dios verdadero, y "Dios es Amor" que plantea el Cristianismo. Creo que ésta religión ha cometido, entre otros errores, uno más al meter en la misma bolsa al Dios del Nuevo Testamento con el del Antiguo; y eso se materializa en haber puesto los dos libros juntos, lo cual es un gran error.

 

Gracias por tu lectura.