Cuestionando el teísmo

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por Leonardo Betetto

 

Saludos.

 

Después de estudiar la Biblia por quince años, las conclusiones a las que voy arribando luego de inclusive pasar por el enkismo, el budismo, y el gnosticismo, es que algo queda muy claro: Dios es cualquier cosa que los hombres se hayan querido inventar a lo largo de la historia humana.

 

La verdad no se por qué ni Dios ni los extraterrestres, ni los Anunnaki, ni ninguno de estos seres tan evolucionados y divinos se presentan públicamente en este planeta. 

 

Para justificar esta fantasía de los dioses, los hombres nos hemos inventado algo muy curioso y acomodaticio, y es que estos hechos con los dioses son del pasado o del futuro, curiosamente nada es del presente. 

 

Si Jehová es el único dios... ¿Por qué no se aparece de una vez por todas a la humanidad en un medio de comunicación y anuncia que él es dios? No sucederá nunca, Jehová y Jesucristo son imágenes creadas, proyecciones mentales que carecen de sentido para un hombre que busque la verdad.

 

Cuando hablan en los medios de los dioses griegos, romanos, amerindios, etc. nos dice que son de la mitología, pero cuando hablan de la Biblia dicen que es del Cristianismo, y lo excluyen de la mitología.

 

¡Todo es mitología!

 

Nos muestran el Dios de la Biblia y sus historias y profecías como hechos históricos que hay que creer. Si no es so pena de perdición en el infierno hubo una época no muy lejana que la gente era puesta en un infierno artificial, pues era quemada en la hoguera por hereje. Es decir, el infierno está aquí en la tierra, no hay que buscarlo afuera. También en ciertas circunstancias que se dan podríamos establecer que el cielo también existe aquí.

 

Les comento que si indagamos un poco podemos encontrar gente que valora mucho más la vida y la dignidad fuera de la religión y los religiosos, que dentro de estas religiones. Existen asesinos religiosos, y existen excelentes personas ateas. Una vez escuché a un caníbal decir que lo que le había hecho cambiar de parecer fue la teoría de la evolución, pues si Dios no existe (pues todo habría sido creado por un proceso evolutivo), entonces el podía matar que no había problemas; pues nadie lo castigaría eternamente. Bueno, los hechos muestran otra realidad. El que es asesino en su interior encontrará cualquier excusa para matar; y el que no lo es aunque crea en la evolución y sea ateo jamás lo será. De modo que ese principio de que contra más religioso eres, mejor persona, es un principio muy cuestionable.

 

Los cristianos, judíos y musulmanes nos presentan a su dios como el ser supremo. Bueno... Varias cosas al respecto: En primer lugar no toda la Biblia considera al mismo Dios, pues mucha gente le presentan ese libro como el que revela a Dios y su voluntad, pero la verdad es que esos escritos son de dudosa y diversas fuentes, con gente con diversas creencias e intereses, y de diferentes épocas, y que han reflejado a Dios a su manera. El dios del Antiguo Testamento, Jehová, es el señor del bien y del mal juntos, y además se presenta como genocida, inseguro, instintivo, machista, misógino, asesino, dubitativo, iracible, celoso, y muy castigador. La noción de un tal Satanás es muy tardía en la Biblia Hebrea, y practicamente la única vez que aparece, que es en Job, aparece como un servidor de Jehová, enemigo de los siervos de Dios. En cambio, el Dios del Nuevo Testamento es el polo opuesto de Satanás, y es un dios que se le asocia todo lo bueno, mientras que en Satanás se proyecta todo lo malo; aunque hay pasajes que se muestran con una teología distinta, alineándose en algunos casos con la teología del Antiguo Testamento.

 

Los pueblos han tenido la noción de dioses para cada área de la vida, y éstos eran representados con formas zooantropomórficas, es decir, como hombres, y como hombres y/o animales. También hubo una época en que los gobernantes eran considerados dioses, o hijo de los dioses. La Iglesia Católica conserva esto de los pueblos por medio de sus "Santos". Así cada área de la vida tiene un santo patrón. 

 

Es curioso lo de la Iglesia Católica, pues para justificar sus posturas cita a la gente y sus creencias ancestrales, y a su vez la gente para justificar su fe citan la verdad que predica la Iglesia. Es decir, se atribuyen mutuamente la existencia de estas divinidades a las cuales llaman santos.

 

Los cristianos creen en una trinidad, al igual que el hinduísmo y muchas religiones de los pueblos. Ellos representan a la divinidad como tríadas que varían entre ellas en su teología, pero son trinidades al fin. Hay dioses buenos, dioses malos, dioses hijos, y dioses padres. El mismo Jehová es una herencia de los antiguos dioses Anunnaki sumerios. Jehová puede ser asociado más bien a Anu, que luego fue "EL" cananeo. De allí los nombres judeocristianos terminados en: "EL" (Dani'el, Rafa'el, Migu'el, etc.).

 

En definitiva el teísmo es una herencia de la época en que los hombres solo podían explicar el universo a través de la creencia en uno o muchos dioses, esto es, monoteísmo o politeísmo, con la variante del henoteísmo. Argumentan en favor del teísmo, por ejemplo, que el universo presenta un alto grado de orden para hacerse solo. Bueno, es que tenemos que contemplar muchas cosas al respecto, entre ellas que es probable que existan infinitos planos existenciales donde el universo se plantea de otra forma y no prolifera, y nosotros somos parte de un conjunto quizás finito de universos donde puede haber cierto orden, inclusive vida para que habite la consciencia. Por supuesto que si tiramos las cartas de los universos, existen millones de posibilidades en que no producirá nada estable, pero existen chances de que algunas tiradas produzcan universos como el nuestro, o en su defecto muy parecidos. De modo que el teísmo sería el resultado de nuestra propia limitación al percibir la realidad.

 

Todo lo bueno lo asociamos a Dios, y todo lo malo al Diablo; de hecho pustulamos la existencia de un cielo y un infierno donde habitan cada uno. Pasamos toda nuestra vida tratando de encontar donde están realmente pero no encontramos ningún lugar donde puedan estar. Pero la diferencia es que nos enseñan desde muy pequeños que si no creemos en un dios nos perderemos. Luego nos engañan diciéndonos que tenemos que llegar a Dios por medio de ciertos individuos e instituciones designadas para tal fin, que hay que delegar en la religión, y de esa manera nos controlan y gobiernan, llevándonos hacia donde ellos quieren haciendo uso del miedo y el condicionamiento.

 

Si Dios es tan bueno y tan poderoso, resulta extraño que permita que niños mueran en el día de hoy de hambre, sin siquiera una oportunidad de conocerlo. También resulta extraño que desee que se le de culto. Si ni siquiera los humanos, que seríamos limitados e imperfectos, tenemos tanto ego para pretender ser adorados (hay excepciones), resulta difícil aceptar que el mismo Dios Verdadero tenga deseos de tal vanidad.

 

Muchos encuentran en el Diablo la respuesta a estos supuestos enigmas. Entonces cabe el planteo de que tan poderoso y bueno es ese Dios si resulta que el Diablo se sale con la suya. A esto le han llegado a llamar la lucha entre el bien y el mal, donde el bien siempre triunfa. El Nuevo Testamento refleja esta visión teísta. Pocos saben que cada pueblo ha tenido su propia versión del dios bueno y el dios malo. Los persas tenían a Ariman, que era el responsable de todo lo malo que pasa en el mundo. Los sumerios a Anu, un dios bastante agresivo y opresor, y resulta que Enki era el dios del conocimiento y el misticismo. Una versión más de esta cosmovisión teísta, donde dioses diversos se reparten la creación según sus propias luchas e intereses, y hasta vínculos familiares.

 

El Cristianismo y el Judaísmo están llenos de todo esto también, solo que, una vez más, nos vendieron el cuento como una verdad, y hasta en cierto momento so pena de perdición y persecusión ideológica.

 

Las personas en general, en la medida que el conocimiento ha ido creciendo en el mundo, hemos explicado cada fenómeno en la tierra y el universo, y dios cada vez es más relegado hacia lo desconocido. Cuando algo pasa a ser conocido entonces dios es desplazado de la escena, y arrinconado hacia lo desconocido y misterioso. De hecho, si existen tantas realidades posibles como variaciones cuánticas admite el universo, esto es, hay tantas realidades posibles como se quiera, entonces la idea de un creador todopoderoso se limitaría a un ser que simplemente larga las cartas según las distintas posibilidades que existan. En ese caso la idea de dios entonces carece de sentido, quizás solo por el hecho de que deba haber creado la materia prima de todas las realidades. Una idea de dios acomodada y compleja que ya practicamente se diluye por si sola.

 

Como se puede ver, la idea de dios se va acotando cada vez más, y cada vez pierde más sentido, ganando en su lugar sentido el manejo de distintos universos donde cada variación entre ellos de lugar a determinados hechos, y otros no. En otras palabras, todo es un juego de probabilidades, y si de eso se trata entonces la idea de un creador se hace un sinsentido.

 

El juego de fuerzas sórdidas e implacables nos muestran que realmente esto es así, tal el caso de la muerte de niños sin que sean responsables de su destino. Muchas respuestas se proponen a tal cruel realidad, pero la verdad dichas respuestas son opiniones, de entre las muchas, como la que propongo.

 

Lo cierto es también que el tema del miedo y la manipulación están también presentes en todo este juego. La gente a menudo tiene miedo de negar a dios, y eso es resultado de la herencia de una época de exagerado misticismo. En esta realidad el hombre irá poco a poco tomando consciencia de cual es la abrumadora realidad. Así la vida tiene sentido en la medida que se la demos nosotros, y le daremos aquella que nos dicte nuestro interior. El vivir el momento lo mejor posible, y acorde a nuestras posibilidades.

 

Los gnósticos insisten en que el creador es malo, el Demiurgo, y que el Dios Incognocible es bueno. Creo que también han caído en una idealización extrema del bien y del mal. Como el pobre Demiurgo hizo algo, entonces el tiene la culpa, y el Dios Verdadero queda con la mejor parte de todo esto; pues como no creó nada, entonces es por defecto muy bueno. Todo parece responder a idealizaciones extremas.

 

El problema es que la vida humana misma corre peligro por responsabilidad de la religión, a la vista está los males que vienen como resultado de ella. Han sido sacrificados millones de seres humanos en nombre de dioses que ni siquiera pueden verse, o bien cosas que pueden verse que han sido deidificadas, como el sol, la luna y las estrellas.

 

Bueno, quizás todo como parte inexorable de una realidad instintiva, que es el instinto de preservación, y el instinto de destrucción. El universo se decantó por la dualidad, pues evidentemente es la mejor forma que está planteado. Habrán períodos de luz, y períodos de oscuridad. La Kali Yuga, y la Satya Yuga, como dicen los hindúes. Todo está sujeto a una polaridad, y el universo finalmente va encontrando su equilibrio, y esto va a durar muchos miles de millones de años más; al menos en este plano. 

 

Ahora también deberíamos tocar un tema también delicado, a saber: ¿Cómo es el tema de las súplicas y rogativas? Hay muchas cosas curiosas a tener en cuenta. Una de ellas es que las rogativas, súplicas y oraciones parecen responder a las personas, dentro de cierta probabilidad, y en el mejor de los casos, por insistencia, e independientemente de a cual dios oremos. Esto delata algo perturbador e interesante a la vez, según cómo se lo encare: que los que cambiamos la realidad somos los que oramos, no a quién oramos. El orar se convierte así en una actividad meditativa con mucho poder, pero el poder está en nosotros.

 

La figura de cristo nos muestra que eso es así, diciéndonos que la fe mueve montañas. Pero si es la fe, y la fe es nuestra, entonces no es dios sino la fe, por tanto nosotros. Por que de otro modo nuevamente dios pierde sentido, conviertiéndose en un ser acomodaticio que sigue órdenes nuestras según "PECHEMOS" y la fuerza que hagamos. Por tanto ese dios es muy cuestionable una vez más. Las cadenas de oraciones muestran que es el poder humano el que actúa, no un dios.

 

Gracias por tu lectura.